Immich en tu NAS: la guía de la alternativa a Google Fotos
· Verificado por última vez julio 2026
Google Fotos se convirtió en silencio en el lugar donde la mayoría guarda toda su vida visual, y luego, con el mismo sigilo, empezó a cobrar por el almacenamiento y a meter las imágenes en funciones que nadie pidió. Immich es la razón por la que cada vez más gente está devolviendo esa biblioteca a su propio NAS, porque por fin iguala las dos cosas que hacían pegajoso a Google Fotos (la subida en segundo plano desde el móvil y una búsqueda que de verdad encuentra caras y objetos) sin la suscripción ni la minería de datos. Esta guía repasa qué es Immich, cuánto disco necesita una biblioteca real de fotos y vídeo, qué pide de hardware el machine learning, cómo desplegarlo en las plataformas NAS habituales, y el paso de backup que la gente se salta por su cuenta y riesgo.
Qué es Immich y por qué la gente deja Google Fotos
Immich es un gestor de fotos y vídeo autoalojado: lo instalas en tu NAS, apuntas la app de iOS o Android hacia él, y desde ese momento cada foto y clip que grabas se sube en segundo plano igual que en Google Fotos. La página del proyecto y el repositorio de GitHub son la fuente honesta de lo que hace hoy, y en resumen la brecha de funciones con Google Fotos se ha cerrado hasta el punto de que la mayoría de familias dejan de notar la diferencia en una semana.
Los motivos para cambiar son los de siempre: dejas de pagar una factura mensual de almacenamiento, tus fotos viven en un disco que puedes coger con la mano, y nada se escanea para entrenar el modelo de otro. El detonante suele ser que el machine learning de Immich corre en local, de modo que el agrupado de caras y la búsqueda tipo «enséñame fotos de la playa» ocurren en tu propia CPU en lugar de en un centro de datos, algo que muchos encuentran tranquilizador tratándose de lo que a menudo son sus datos más personales. Si lo estás comparando con las alternativas, nuestra guía de NAS para fotógrafos pone a Immich, Photoprism y Synology Photos lado a lado.
Hay algo que conviene tener claro antes de confiarle un archivo familiar: Immich avanza rápido, y su propia documentación señala que el proyecto está en desarrollo muy activo y que las actualizaciones pueden incluir cambios que rompen compatibilidad de vez en cuando. No es motivo para evitarlo, pero sí es la razón por la que la sección de backup de más abajo es obligatoria y no opcional.
Cuánto se come de verdad una biblioteca de fotos y vídeo
El mayor error de planificación es dimensionar el almacenamiento para la biblioteca que tienes hoy en lugar de la que tendrás dentro de tres años, porque, a diferencia de una colección de música, una biblioteca de fotos alimentada por el móvil solo crece. Immich deja tus archivos originales intactos y añade encima pequeñas miniaturas generadas, así que una buena regla es calcular el tamaño de tu biblioteca actual multiplicado por en torno a 1,1-1,2 y planear crecimiento constante a partir de ahí.
Los números en crudo hacen obvio el crecimiento en cuanto haces la cuenta. Una foto de móvil moderno ronda los 3-6 MB, así que diez mil imágenes ya son 30-60 GB; el peso real llega con el vídeo, porque el material 4K ocupa aproximadamente 300-400 MB por minuto, lo que significa que un solo clip de diez minutos puede pesar más que cien fotos fijas. Una familia que filma unos minutos de los niños casi a diario puede sumar varios cientos de gigabytes al año sin sentir que acumula, razón por la que una biblioteca doméstica activa supera con frecuencia los dos terabytes en pocos años.
Esa trayectoria es justo por lo que un NAS de 4 bahías con discos CMR de 8 TB o más se ha vuelto la recomendación por defecto: te da espacio para crecer sin una migración de chasis temprana. Si quieres poner a prueba tus propios números, nuestra guía de planificación de almacenamiento NAS repasa la capacidad bruta frente a la útil, y la base de datos de discos te deja comparar capacidades y precios de calle antes de comprar. La conclusión concreta: compra al menos el doble del disco que crees necesitar hoy, porque migrar un pool lleno a una caja más grande dentro de dos años cuesta mucho más tiempo del que cuesta en dinero el disco extra.
La realidad del hardware: CPU, RAM y la cuestión de la GPU
Immich tiene dos apetitos muy distintos. Servir la biblioteca (navegar, ver, transmitir un clip a la app) es ligero y corre cómodo en casi cualquier NAS, pero los trabajos de machine learning que rastrean cada foto en busca de caras y objetos sí son voraces de CPU y RAM, sobre todo durante el primer escaneo masivo de una biblioteca existente. La página oficial de requisitos es la cifra en la que confiar aquí, y en la práctica eso significa un NAS Intel x86 con unos cuantos gigabytes libres para Immich y margen encima para el resto de tus apps.
La cuestión de la GPU es donde la gente gasta de más. El reconocimiento de caras y objetos de Immich corre en la CPU por defecto, y para una biblioteca de tamaño doméstico eso es perfectamente suficiente: la máquina simplemente tarda más en despachar la cola la primera vez. Una GPU solo se gana su sitio en dos situaciones, ambas documentadas en las páginas del proyecto sobre ML acelerado por hardware y transcoding por hardware: acortar ese primer escaneo de varias horas y transcodificar vídeo para reproducción fluida en movilidad. Una iGPU Intel con Quick Sync, la que llevan los procesadores de la mayoría de los NAS Intel modernos, cubre el caso del transcoding sin añadir ninguna tarjeta dedicada.
Así que el orden sensato de prioridades es capacidad primero, luego RAM, luego una iGPU Intel moderna, y solo después una GPU dedicada si el primer escaneo te impacienta. Un NAS Intel de 4 bahías con 8 GB de RAM (16 GB si además corres Plex, Nextcloud u otros contenedores) es el punto ideal pragmático para casi cualquier hogar, y te deja la puerta abierta a todo lo de nuestra guía de autoalojamiento en NAS en vez de dedicar la caja solo a fotos.
Desplegar Immich: Docker Compose en cada plataforma grande
Immich se distribuye como un conjunto de contenedores Docker en vez de como una app de un clic, lo que suena intimidante pero es de verdad la misma receta corta en cada plataforma. Docker Compose es una herramienta pequeña que lee un único archivo de texto que describe qué contenedores ejecutar y los arranca juntos; la documentación de Docker Compose explica el concepto en un párrafo, y la guía oficial de Compose de Immich te da el archivo exacto para pegar. Descargas dos archivos, ajustas un par de valores como dónde vivirán las fotos y una contraseña de base de datos, y levantas el stack; el conjunto es un trabajo de quince minutos la primera vez.
Lo único que cambia entre plataformas es la envoltura alrededor de ese mismo archivo Compose, así que elige el camino que encaje con tu NAS:
- TrueNAS SCALE y Unraid tienen despliegues mantenidos por la comunidad que Immich documenta directamente, en sus páginas de TrueNAS y Unraid: lo más parecido a una instalación de un clic en cualquiera de los dos.
- Synology expone Docker como Container Manager, donde creas un proyecto a partir del archivo Compose de arriba; un Synology DS425+ o DS925+ con chip Intel y RAM suficiente es un anfitrión cómodo.
- Ugreen, QNAP y cualquier otro con Docker puede correr el stack mediante Portainer, una interfaz web amigable para Docker que te deja pegar el archivo Compose y darle a desplegar sin tocar una terminal.
Uses la envoltura que uses, los contenedores de debajo son idénticos, y por eso la comunidad de Immich puede dar soporte a cada plataforma desde un solo juego de documentación. Si aún estás eligiendo sistema operativo para la caja, el hub de sistemas operativos NAS compara Synology DSM, Unraid, TrueNAS SCALE y el resto pensando en el soporte de Docker. La conclusión: que «usa Docker» no te eche para atrás: en TrueNAS, Unraid o vía Portainer es un pegar-y-desplegar, no un curso de Linux.
Immich no es un backup, y tu RAID tampoco
Esta es la sección que salva archivos familiares, así que léela aunque hojees el resto. Immich reemplaza a Google Fotos como biblioteca, es decir, es la copia viva y en uso de tus fotos, y una copia viva es precisamente aquello contra cuya pérdida se supone que te protege un backup. Si borras un álbum por error, te golpea el ransomware, o el NAS se lo roban o se quema, una sola instancia de Immich se lleva con ella la única copia de esos recuerdos.
La trampa en la que caen los técnicos es suponer que el RAID cubre esto. No lo hace: el RAID mantiene el array en línea cuando un disco muere, pero replica fielmente cada borrado y cada corrupción a todos los discos a la vez, y por eso el RAID no es un backup es la frase más importante de todo este sitio. Necesitas una copia genuinamente separada, siguiendo la estrategia de backup 3-2-1: dos de esas copias pueden estar en casa, pero al menos una tiene que estar fuera y desconectada.
Para Immich en concreto, un backup completo significa dos cosas capturadas juntas: la carpeta que guarda tus originales subidos, y la base de datos PostgreSQL que almacena los álbumes, las caras y los metadatos de búsqueda. La documentación de backup y restauración de Immich detalla cómo volcar la base de datos y qué carpetas importan; si olvidas la base de datos, conservas las imágenes pero pierdes cada álbum y cada etiqueta que construiste. La regla concreta es simple: respalda la carpeta de subidas y un volcado de la base de datos en el mismo calendario, guarda una copia fuera de casa y prueba una restauración antes de necesitarla.
Un consejo avanzado, para el público técnico
Si ya tienes un archivo fotográfico grande en carpetas ordenadas en el NAS, probablemente no quieras que Immich copie todo eso a su propia área de subidas y duplique tu consumo de disco. La función de bibliotecas externas de Immich está pensada justo para esto: lee un árbol de carpetas existente en su sitio, indexando y generando miniaturas sin mover ni duplicar los originales, de modo que tu década de exportaciones de Lightroom se queda donde está pero aparece en la app con caras y búsqueda. Es un extra, no un requisito (una instalación nueva con subidas normales es más simple), pero para quien migra un archivo consolidado marca la diferencia entre un traspaso limpio y una segunda copia innecesaria.
Hardware recomendado para un NAS con Immich
Recomendación
Para un primer montaje de Immich, elige un NAS Intel de 4 bahías con 8 GB de RAM (un Ugreen DXP4800 Plus, Synology DS425+ o QNAP TS-464 gestionan todos el machine learning y dejan sitio para otros contenedores) y llena dos o tres bahías con discos CMR de 8 TB en SHR-1 o RAID 5 para una biblioteca que crece con protección de un disco. Sáltate la GPU dedicada salvo que la velocidad del primer escaneo masivo te moleste de verdad; el motor Intel Quick Sync integrado ya cubre el transcoding de vídeo. Y sobre todo, monta el backup el primer día: una copia de la carpeta de subidas más un volcado de PostgreSQL, siguiendo 3-2-1 con al menos una copia fuera de casa, para que el día en que dejas Google Fotos sea el día en que tus recuerdos se vuelven más seguros, no más frágiles.
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